En los años 50, José Coalla trabajaba con su tío José Cimavilla en el barrio gijonés a pie de mar que lo apodaba. Allí se ve que empezó a picarle el gusanillo de tendero, de los vinos y las conservas para esos clientes de siempre, y para los que se acercaban de nuevas, poco a poco y con curiosidad, a aquella pequeña tienda repleta de producto escogido.

Es así como decidió montar su propia tienda de ultramarinos en el mismo centro de Gijón, en la Calle Uría 4, aún abierta a día de hoy en lo que ahora es un espacio reformado, amplio y luminoso. También en Gijón y Oviedo, bien entrados en los 2000 y ya con su hijo Ramón Coalla al frente, en la Calle San Antonio 8 y Calle Asturias 14 respectivamente, dando un giro y montando también barras-degustación para consumir in situ vinos, charcutería fina y laterío. La apertura colosal, y de aquella impensable, llegó en septiembre de 2020, en el 203 de la calle Serrano en Madrid, siguiendo la línea de las de Asturias. También impensable para “los dos José” hubiese sido poner en marcha el espacio en la nube que es nuestra Tienda Online, este blog, o las redes sociales que tantas alegrías nos proporcionan.

Nuestras conservas no podían llevar otro nombre para rendir homenaje a nuestros inicios, a la base de todo este tinglado que es Coalla y con ellas, mostrar todo nuestro respeto al tío José Cimavilla. Conservas de buena calidad, porque creemos que el secreto sigue siendo el mismo que él llevaba grabado a fuego: buen producto y buenas maneras en la presentación, para ofrecer siempre lo mejor, de lo mejor.

Les dejamos con una selección de ellas, y en nuestra web, todo el catálogo de Conservas José Cimavilla.

Podría decirse que este bonito en aceite de oliva de José Cimavilla es la joya de la corona de las despensas polivalentes de todo nuestro equipo. Por tener una calidad muy por encima de lo que acostumbramos a ver, porque es fresco, rulado en Gijón, y viene en láminas, no en tronco, para que sea más jugoso.

Nuestro caviar de oricios José Cimavilla es la guinda perfecta de un salpicón a base de conservas de marisco. También para untar sobre una tostadita artesana y sin más florituras. En cualquier caso, el punto ideal de sabor a mar.

El bonito de José Cimavilla es rulado en Burela, Lugo, puerto pesquero archiconocido por su tradición bonitera. Pescado fresco, nunca congelado. Las mejores manos para embotar distintas partes al natural, en un buen aceite de oliva o un ligero escabeche. Cogotes, lomos, migas, ventresca, todo se aprovecha.

Las láminas de ventresca de José Cimavilla son suaves, sabrosas y mejorarán cualquier aperitivo que les pase por la mente. A nosotros nos gusta sobre una rebanada de pan tostado, con pimientos de Leiva, hilo de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal Maldon.

Para los que preferís las migas de bonito. Nosotros lo tenemos claro, rebanada de pan tostado, mezcla de migas de bonito de José Cimavilla, una punta de cuchara de mayonesa, pimienta negra, pepinillos en rodajas y otra rebanada de pan tostado.

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