Si llevan tiempo con nosotros sabrán que parte de nuestro trabajo es coger el coche y hacer kilómetros para conocer sitios, personas, vinos, productos para llenar las estanterías de nuestras tiendas, y sus casas de alegría y disfrute. También nos gusta visitar a nuestras bodegas favoritas, para seguir de cerca su trabajo, la evolución de sus vinos, sus añadas nuevas… trabajo que admiramos enormemente.

Nuestro último road trip fue corto pero muy intenso. A mediados de junio nos embarcamos en un viaje por el noroeste de la Península con la intención de recrearnos en la floración de las viñas, y visitar a dos de nuestros amigos y vignerons de referencia.

Viajamos hasta O Bolo, en la DO de Valdeorras, para visitar las tierras de Rafael Palacios, en compañía de su hijo Lucas, que apunta las maneras de su padre. Caminamos todos los viñedos, en pleno esplendor, con todo lujo de detalle de mano de Rafa. También hubo tiempo a probar sus vinos, maravillas en forma de cata vertical, como LouroAs Sortes, O Soro, Sorte Antiga… hasta un Jeroboam de As Sortes que nos dejó a todos fascinados.

Al día siguiente seguimos ruta hacia el pueblo de Corullón, en la DO del Bierzo. Bajo un sol tan brillante como revitalizante, nos encontramos con Ricardo Palacios, propietario junto a su tío Álvaro Palacios de la bodega Descendientes de J. Palacios. Visitamos terruño y nos deleitamos con la elegancia y sobriedad de su bodega donde, además, charlamos largo y tendido con Titin mientras probamos directamente de las barricas los 2020 de Corullon, Moncerbal, Las Lamas y Faraona… ¡todo un honor!

De vuelta para casa no podemos dejar de sonreír y de agradecer. Agradecer a nuestros amigos bodegueros, que son cómplices y alentadores de nuestra locura vinícola y nos regalan estos momentos tan agradables y enriquecedores.

Seguimos en movimiento preparando nuestro próximo viaje…

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