Cota 45
Cota 45 no nació para encajar en ninguna categoría. Nació para cuestionarlas todas. En Sanlúcar de Barrameda, Ramiro Ibáñez trabaja el Marco de Jerez como si lo estuviera redescubriendo por primera vez: desde la viña, desde la albariza y desde una obsesión casi científica por entender qué hace único cada pago. Aquí no hay fórmulas repetidas ni vinos de serie. Hay suelo, viento atlántico y decisiones tomadas con una precisión casi quirúrgica. UBE, Agostado y Pandorga son tres maneras distintas de contar una misma historia: la de un territorio que, cuando se escucha bien, no necesita adornos. Compra Cota 45 en Coalla Gourmet.
Más información sobre Cota 45
Un proyecto que nace del viñedo, no de la bodega
Cota 45 nace en 2015 en Sanlúcar de Barrameda como el proyecto personal del enólogo Ramiro Ibáñez.
Su punto de partida no es la bodega, sino el viñedo y el deseo de recuperar la forma más primitiva y honesta de entender el vino en el Marco de Jerez.
Tras formarse como enólogo y trabajar en distintas regiones del mundo, Ramiro regresa a su tierra con una idea clara: reinterpretar el Jerez desde el origen, desde la uva y el suelo, no desde el sistema industrializado del vino fortificado moderno.
El alma del proyecto: la albariza
El eje central de Cota 45 es la albariza, el suelo blanco y calcáreo característico del Marco de Jerez.
Pero no se trata de un único tipo de suelo, sino de un mosaico complejo de albarizas como lentejuelas, lustrillos o barajuelas, cada una con comportamiento distinto.
Este enfoque convierte cada parcela en una pieza única de un mapa geológico y vitícola que define directamente el estilo de los vinos.
Sanlúcar de Barrameda y el Atlántico como influencia
Las viñas se sitúan entre la costa atlántica y el interior de Sanlúcar.
Esa transición crea dos mundos muy distintos: parcelas más frescas y marinas junto a otras más continentales, con mayor estrés hídrico y maduración diferente.
El resultado es una diversidad enorme dentro de un mismo territorio, que Ramiro utiliza como herramienta fundamental de elaboración.
UBE, Agostado y Pandorga: tres lecturas del mismo lugar
Cota 45 estructura su trabajo en tres grandes familias de vinos.
UBE representa los vinos biológicos de añada, inspirados en las antiguas manzanillas con crianza bajo flor y sin fortificación. Son vinos directos, salinos y de gran tensión, donde el viñedo se expresa con claridad.
Agostado recoge la tradición oxidativa del Marco, reinterpretando estilos como el palo cortado o la raya olorosa a partir de variedades autóctonas y crianzas más profundas.
Pandorga se centra en los vinos dulces naturales, como el PX o la tintilla de Rota, elaborados con técnicas tradicionales como el asoleo.
Una viticultura que mira al pasado para entender el presente
El trabajo de Ramiro Ibáñez se apoya en variedades locales como Palomino (Listán), uvas históricas recuperadas y una fuerte conexión con viticultores de Sanlúcar.
Su objetivo no es modernizar el Jerez en el sentido convencional, sino recuperar su lógica original: la relación directa entre suelo, clima y vino.
Esto implica decisiones radicales como fermentar con levaduras autóctonas, trabajar sin sulfitos añadidos en muchas elaboraciones o ajustar cada vino a la identidad de su parcela.
Un estilo que rompe inercias en el Marco de Jerez
Los vinos de Cota 45 no buscan reproducir el Jerez estándar, sino ampliar su lenguaje.
Son vinos de añada, de pago y de suelo, donde la flor, la oxidación o el dulzor no son categorías fijas, sino expresiones naturales del entorno.
Este enfoque ha situado a Ramiro Ibáñez como una de las figuras más influyentes en la reinterpretación contemporánea del Marco de Jerez.
Cota 45 en la actualidad
Hoy el proyecto ha evolucionado hacia una identidad más centrada en el propio nombre de Ramiro Ibáñez, pero mantiene intacta la filosofía original: vinos que nacen del viñedo, del paisaje y de la lectura honesta de cada añada.
Cota 45 en Coalla Gourmet
En Coalla Gourmet seleccionamos Cota 45 por su papel clave en la nueva Jerez: vinos que no simplifican el territorio, sino que lo explican con más profundidad.
Una de las expresiones más personales, inteligentes y radicalmente honestas del vino español actual.